Buenos días, buenas tardes y buenas noches.
El pasado viernes 2 de octubre, los medios de comunicación difundieron las primeras informaciones sobre un presunto caso de peste neumónica sufrida por un trabajador del Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk, en la Federación de Rusia.
El trabajador falleció tras ser hospitalizado por una neumonía grave. Según las primeras noticias publicadas en los medios de comunicación, podría haber contraído la peste neumónica a raíz de una exposición accidental en el laboratorio.
La OMS sabe que el Gobierno ruso celebró una reunión el 2 de octubre ante la sospecha de que un residente de la provincia de Irkutsk había contraído una infección peligrosa.
El sábado, la OMS solicitó más información a la Federación de Rusia de conformidad con el Reglamento Sanitario Internacional.
Ayer, las autoridades de este país respondieron que no se había notificado ningún caso de peste en esa provincia recientemente y que se había puesto en cuarentena a unas 200 personas que habían estado en contacto con el afectado.
No obstante, la OMS ha solicitado más información sobre las pruebas de laboratorio practicadas al fallecido y a sus contactos, los motivos por los que se adoptaron las medidas de salud pública y el estado de salud de los contactos.
También hemos pedido que se confirme si son ciertas las informaciones publicadas en los medios de comunicación según las cuales un segundo empleado padece una neumonía de causa desconocida.
La OMS ha ofrecido asesoramiento técnico sobre la peste, así como sobre la bioseguridad y la bioprotección en los laboratorios.
Todavía no disponemos de toda la información sobre lo ocurrido, por lo que no podemos evaluar completamente el riesgo.
Para aclarar las contradicciones entre las informaciones emitidas hasta ahora y evaluar con precisión los posibles riesgos para la salud pública, necesitamos recibir información oportuna, completa y transparente, de conformidad con el Reglamento Sanitario Internacional.
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Pasemos ahora a la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo.
Hasta el momento se han confirmado 8665 casos, de los cuales 4178 han sido mortales.
Aunque hay indicios claros de que la epidemia está remitiendo en algunas zonas, en otras continúa extendiéndose.
Desde que comenzó el brote, el rastreo de contactos ha mejorado considerablemente. Además, se notifican unas 2000 alertas diarias y las actividades de participación comunitaria han llegado a unos cinco millones de personas.
Los ensayos clínicos de tratamientos continúan avanzando y ya incluyen a más de 600 participantes.
Se ha previsto iniciar un ensayo clínico con una vacuna a finales de este mes y estamos trabajando para garantizar el acceso a estos productos si los ensayos demuestran que son eficaces.
Todos estos avances son fruto de muchos meses de intenso trabajo de la población y las organizaciones colaboradoras, bajo la dirección del Gobierno.
No obstante, seguimos afrontando importantes dificultades.
La mayoría de las muertes siguen ocurriendo fuera de los centros de tratamiento, en los lugares donde vive la población, y el rastreo de contactos aún no ha alcanzado el nivel necesario.
Tampoco debemos olvidar que la epidemia afecta a una zona que lleva mucho tiempo sumida en una crisis humanitaria.
Aunque, en general, la transmisión está disminuyendo, continúan apareciendo nuevos focos de contagio, algunos de ellos en zonas próximas a la frontera con Sudán del Sur.
Como saben, Kenya notificó ayer que un ciudadano de su país había contraído el ébola. El afectado enfermó en la República Democrática del Congo, donde recibió atención médica en varios centros de salud, y después viajó a Nairobi, la capital de Kenya, pasando por Kampala, la capital de Uganda.
Nada más llegar a Nairobi, lo trasladaron a un hospital, donde se lo aisló y se confirmó que tenía ébola. A pesar de que recibió atención médica, falleció este lunes.
Las autoridades kenianas están haciendo un seguimiento a 55 personas que estuvieron en contacto con el fallecido. Entre ellas hay pasajeros y miembros de la tripulación del vuelo de Kampala a Nairobi en el que viajó.
Ayer hablé con el ministro sobre el caso y sobre las medidas que Kenya había adoptado para prepararse ante una situación de este tipo.
Quiero felicitar al Gobierno de Kenya por la rapidez con la que ha actuado y por haber notificado el caso a la OMS sin demora, de conformidad con el Reglamento Sanitario Internacional.
La OMS desaconseja las restricciones generales a los viajes y al comercio, porque son menos eficaces que las pruebas de detección, el rastreo de contactos y otras medidas.
La transparencia debe recompensarse, no castigarse.
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Como saben, hoy se cumplen tres años de los atroces ataques perpetrados por Hamás y otros grupos armados contra Israel.
Reconozco y respeto el profundo dolor que siguen causando aquellos ataques, sobre todo a quienes perdieron a un ser querido ese día o a un familiar que fue tomado como rehén y no regresó con vida. He tenido ocasión de reunirme en varias ocasiones con algunas de esas familias.
Este sábado se cumplirá un año de la entrada en vigor del alto el fuego entre Israel y Hamás.
Un año después, la situación sanitaria de Gaza continúa siendo crítica y casi dos millones de personas tienen enormes necesidades.
La OMS pide que se garantice el suministro constante, ininterrumpido y a gran escala de los productos necesarios;
que se restablezcan los servicios de salud y se abran corredores para realizar evacuaciones médicas;
que se respete y mantenga el alto el fuego;
y que se alcance una paz duradera y una solución política.
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La OMS publica hoy sus primeras directrices para hacer frente al fuerte aumento de la obesidad entre los niños y los adolescentes.
En los últimos 35 años, la prevalencia de la obesidad en estos grupos de edad se ha cuatriplicado, pasando del 2 % al 8 %.
Más de 170 millones de niños y adolescentes tienen obesidad.
En estas nuevas directrices, la OMS recomienda firmemente que se introduzcan cambios estructurados en la alimentación, los hábitos de conducta y la actividad física de los niños y adolescentes con obesidad.
Las directrices incluyen también recomendaciones sobre el tratamiento farmacológico, la cirugía bariátrica y los aparatos que ayudan a perder peso.
Asimismo, se insiste en que el tratamiento no debe centrarse únicamente en la pérdida de peso, sino que también debe mejorar la salud, la capacidad funcional y el bienestar.
Como siempre, más vale prevenir que curar. La OMS sigue reclamando políticas y medidas que faciliten el acceso a una alimentación saludable y a la actividad física y que las hagan más asequibles.
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También hoy, la OMS y sus asociados presentan una nueva hoja de ruta mundial para hacer frente a los trastornos hipertensivos del embarazo, entre ellos la preeclampsia.
Estos trastornos causan alrededor del 16 % de las muertes maternas en el mundo y ocasionan 42 000 defunciones maternas y más de 500 000 muertes fetales y de recién nacidos.
En muchos países, las mujeres siguen sin tener un acceso fiable a servicios básicos de medición de la tensión arterial, pruebas diagnósticas y medicamentos esenciales.
Las deficiencias en los sistemas de derivación de pacientes, la falta de personal de salud capacitado y las limitaciones de los servicios de urgencias obstétricas pueden provocar aún más retrasos en la prestación de la atención necesaria para salvar vidas.
Con esta nueva hoja de ruta mundial se pretende subsanar el desfase existente en materia de innovación entre la magnitud del problema y la disponibilidad de medicamentos para prevenir o tratar la preeclampsia.
El objetivo es acelerar la adopción de medidas coordinadas de inversión para que las mujeres y los bebés puedan recibir intervenciones de eficacia demostrada y beneficiarse de las futuras innovaciones cuando las necesiten.
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Para terminar, este sábado, 10 de octubre, celebramos el Día Mundial de la Salud Mental.
Este año nos centramos en las experiencias de las personas con trastornos de salud mental, especialmente de aquellas que han recibido atención en instituciones.
Con frecuencia, estas personas quedan excluidas de las decisiones sobre el modo de estructurar y reformar los sistemas de atención de salud mental.
Muchas de ellas permanecen ingresadas contra su voluntad en hospitales psiquiátricos durante meses, años o incluso décadas, aisladas del mundo exterior.
Esta semana, la OMS publicará una guía práctica para ayudar a los países a sustituir la atención en instituciones por una atención comunitaria centrada en las personas y respetuosa con sus derechos y decisiones.
Christian, le devuelvo la palabra.